domingo, 13 de diciembre de 2015

El significado del bu y la esencia del budo



 

 


"La persona, la persona, la persona, todo depende de la calidad de la persona"

Posiblemente lo primero que debemos tener en cuenta es que estamos practicando artes marciales, que no es más que sistemas de lucha, cuyo objetivo es someter o defenderse mediante la técnica. Esto es lo que en japonés se conoce como Bujustsu (el arte de la guerra) , donde el término“BU” es guerra y “JUTSU” es arte, siendo por tanto el arte de la guerra. Por otra parte la partícula “DO” es la “vía o camino”, así pues es muy fácil deducir que "BUDO" significa literalmente camino de la guerra. Pero lo que la mayor parte de los practicantes desconoce es el otro significado del kanji (ideograma) Bu: la palabra china implica el concepto de cesar la lucha, dejar de combatir; con lo que budo significaría "vía de la retención de la lanza", siendo por tanto el significado original de BUDO, detener la lucha entre las personas y de este modo establecer un camino para crear una sociedad pacífica.

De esto podemos inferir el doble significado de nuestra práctica diaria y, sobre todo, lo que debemos buscar en ella. El gran guerrero sabe cómo ganar una batalla, pero el maestro es conocedor de un nivel superior por el cual vence antes de entrar en el combate. Este no es otro que evitar la confrontación.

La verdadera vía de las armas consiste no solo en neutralizar al enemigo, sino en dirigirlo de tal forma que abandone voluntariamente su espíritu hostil. La vía de las armas es inexplicable con palabras. Escapa al intelecto. En lugar de hablar inútilmente, ¡buscad la iluminación...! Aquellos que no están de acuerdo con esta enseñanza, no pueden vivir en armonía con el Universo. Su Budo es el de la destrucción. No es un Budo constructivo. Ganar o perder o medirse con los demás con algunas técnicas no es el verdadero Budo. El verdadero Budo no conoce la derrota; no ser jamás vencido significa no combatir nunca.

Con estas palabras del Maestro Morihei Ueshiba ilustraré lo que explico a continuación.
No combatir no significa perderle respeto al rival o a la idea de la competición. Es algo tan sencillo como lo explicaba Ueshiba sensei: no necesito medirme a ti para saber que soy superior o inferior. La sola suposición de que estoy por encima de otra persona es síntoma de mi propia inferioridad.

El Budo debe estar imbuido de un sentimiento de respeto para con todos los que nos rodean. Y voy más allá, con los que no nos rodean también. La práctica de un arte marcial conlleva un compromiso para con uno mismo. Y, en tanto en cuanto se practica con un compañero o varios, para con su compromiso también. Podemos practicar en la soledad, pero debemos ser conscientes de todo lo que nos rodea.

Actitudes claves del entrenamiento V





 

 

“¿Es el objetivo el pez, el anzuelo o el cebo? ¿Es el objetivo capturar el pez y comérselo, o criarlo para liberarlo cuando sea más grande? Aún haciendo lo mismo, los resultados son diferentes.”
 

En esta entrada vamos a seguir viendo las actitudes claves del entrenamiento, centrándonos en los  puntos  7 y 8
  1.  Entrenar según la propia condición física
  2.  No abandonar
 


 Entrenar según la propia condición física: Hay que entrenar en consonancia con la propia condición física, sin esfuerzos excesivos ni sobreentrenamientos.

El Shorinji Kempo es una disciplina que cultiva el cuerpo. Según esto, no se trata de hacer del entrenamiento una práctica ascética y sin contemplaciones con las diferencias físicas. Por el contrario hay que ajustar las propias capacidades físicas a las técnicas y a las habilidades que se exigen, para hacer de la práctica algo riguroso, y a la vez ameno, algo que consiga que sus practicantes estén deseosos por volver al dojo cada día.

No abandonar: Aunque se encuentren dificultades, no hay que desanimarse, y hay que encontrar el modo de seguir practicando.

Dado que el Shorinji Kempo es un arte complejo y repleto de profundos y numerosos contenidos, no se alcanza un nivel apreciable si no se persiste de modo regular en su práctica. Hay que intentar entrenar sin lagunas, ni pausas, o será muy difícil progresar en él. Es muy común, especialmente entre los principiantes, que se enfrenten a diversas dificultades y al desánimo, pero deben esforzarse en perseverar, y así su esfuerzo se verá recompensado.

Actitudes claves durante el entrenamiento IV





 

 

“¿Es el objetivo el pez, el anzuelo o el cebo? ¿Es el objetivo capturar el pez y comérselo, o criarlo para liberarlo cuando sea más grande? Aún haciendo lo mismo, los resultados son diferentes.”
 

En esta entrada vamos a seguir viendo las actitudes claves del entrenamiento, centrándonos en los  puntos  5 y 6
  1.  Practicar repetidamente
  2.  Equilibrar la práctica
 



Practicar repetidamente: La gran clave para progresar es conocer los principios y practicar repetidamente basándose en esos principios.

 Si uno realmente quiere progresar, debe esforzarse y ser perseverante. El esfuerzo continuo es el único camino para convertir a una persona normal en alguien extraordinario. La condición número uno para progresar en Shorinji Kempo es practicar de forma constante, siendo fiel a la práctica de las bases, conociendo los principios, entrenando de un modo incondicional las técnicas, y dando más importancia a los aciertos propios que a los fallos.

Equilibrar la práctica: A través de los aspectos técnicos y físicos se puede mejorar la propia personalidad.

El Shorinji Kempo es un arte fundamentado en los principios go ju ittai (unidad de la fuerza y la suavidad) y ken zen ichinyo (entrenamiento físico y mental equilibrado). Por lo tanto no sólo atañe a las técnicas, sino que también incumbe a los aspectos mental y espiritual, de tal modo que se puede mejorar nuestra personalidad a la vez que nuestras habilidades físicas. No es aconsejable centrarse sólo, por ejemplo, en el combate o en el embu.



Actitudes claves durante el entrenamiento III





 

 

“¿Es el objetivo el pez, el anzuelo o el cebo? ¿Es el objetivo capturar el pez y comérselo, o criarlo para liberarlo cuando sea más grande? Aún haciendo lo mismo, los resultados son diferentes.”
 

En esta entrada vamos a seguir viendo las actitudes claves del entrenamiento, centrándonos en los  puntos  3 y 4
  1. Aprender correctamente las bases
  2.  Conocer los principios en los que se fundamentan las técnicas
 


Aprender correctamente las bases: A través del aprendizaje correcto de las bases que fundamentan las técnicas se conseguirá un movimiento natural y espontáneo.

 El Shorinji Kempo incluye 3 sistemas y 25 tipos de técnicas, con unas 600 técnicas en total. Lo primero que hay que aprender son los fundamentos de esos 25 tipos de técnicas y dominarlos.
Las bases derivan de la experiencia acumulada de nuestros predecesores. Dominando las bases, se puede progresar mucho más rápido. Dedicarse al combate, ignorando las bases técnicas y las formas es inefectivo además de una pérdida de tiempo. Si se asimilan las bases y se fundamentan en los principios físicos, el cuerpo conseguirá moverse con naturalidad, incluso en el caso de una confrontación real.


Conocer los principios en los que se fundamentan las técnicas: Entrenar conociendo los principios fundamentales acelera el proceso de aprendizaje. 


El Shorinji Kempo es un arte sofisticado, organizado metódicamente y basado en principios físicos. Si uno intenta entenderlo simplemente como un conjunto de técnicas con movimientos de manos y pies, nunca llegará a comprenderlo totalmente.
Si se estudia una técnica con sus principios, y se entrena comprendiendo esos principios que la componen, el aprendizaje será correcto y rápido.


Actitudes claves durante el entrenamiento II





 

 

“¿Es el objetivo el pez, el anzuelo o el cebo? ¿Es el objetivo capturar el pez y comérselo, o criarlo para liberarlo cuando sea más grande? Aún haciendo lo mismo, los resultados son diferentes.”
 

En esta entrada vamos a seguir viendo las actitudes claves del entrenamiento, centrándonos en los  2 primeros puntos
  1.  Conocer las metas del entrenamiento
  2. Seguir un orden en el entrenamiento


Conocer las metas del entrenamiento: Sin metas claras no hay voluntad de acción.

Si alguien no tiene unas metas claras no puede emplearse a conciencia en algo. Así que lo primero que debe hacer un kenshi es conocer claramente las metas de su entrenamiento.
El entrenamiento de Shorinji Kempo tiene tres metas: la defensa personal, el desarrollo espiritual y la mejora de la salud. Los kenshi deben esforzarse en adquirir unos principios sólidos y estables que le mejoren como ser humano, como personas que trabajan activamente para conseguir una sociedad ideal basada en la felicidad de todos: en la de uno mismo y también en la de los demás. En esto radica la importancia del entrenamiento. 

Seguir un orden en el entrenamiento: Las técnicas avanzadas se alcanzan con un esfuerzo constante y gradual.

El Shorinji Kempo tiene una gran cantidad de elementos técnicos, de modo que cualquiera que aspire a adquirir sus habilidades no debería realizar el entrenamiento chapuceramente. Las técnicas requieren que el estudiante comience desde el principio y progrese paso a paso, ascendiendo ordenada y gradualmente. No se puede acceder a las técnicas avanzadas por las buenas, sino entrenando con un esfuerzo constante en todos y cada uno de los niveles del aprendizaje, así el cuerpo asimilará las nuevas técnicas y se podrán dominar las técnica avanzadas.

Actitudes claves durante el entrenamiento I





 

 

“¿Es el objetivo el pez, el anzuelo o el cebo? ¿Es el objetivo capturar el pez y comérselo, o criarlo para liberarlo cuando sea más grande? Aún haciendo lo mismo, los resultados son diferentes.”
 


A la hora de entrenar Shorinji kempo debemos tener en cuenta algo muy importante, como enfocar nuestro entrenamiento. Quizás lo primero que deberíamos preguntarnos es ¿Cómo voy a mejorar? ¿Qué camino quiero seguir? ¿Realmente quiero enterar? ¿Por qué? ¿Qué busco en el entrenamiento?
El shorinji kempo es un arte marcial que busca la mejora de la sociedad mediante la mejora personal y la autosuperación, aunque pueda parecer simple es un camino largo y duro donde tenemos que buscar nuestras flaquezas para superarlas y mejorar nuestra calidad como ser humano.
Con todo ello en mente debemos ver que actitud tomar a la hora de empreder este largo camino, para ello debemos ver estos ocho puntos básicos


  1.  Conocer las metas del entrenamiento
  2. Seguir un orden en el entrenamiento
  3. Aprender correctamente las bases
  4.  Conocer los principios en los que se fundamentan las técnicas
  5.  Practicar repetidamente
  6.  Equilibrar la práctica
  7. Entrenar según la propia condición física
  8.  No abandonar



Tai gamae



 



  "No penséis en vosotros mismos como alguien por encima de los demás, sino volved a como erais cuando niños y disfrutadlo con ellos"





Las guardias o Tai gamae, son las posiciones que adoptamos para contrarrestar un ataque o sencillamente a la hora de estar en clase. Son las posturas básicas del cuerpo.
Encontramos un total de 17 guardias, pertenecientes a dos escuelas o familias, así pues tenemos 9 guardias correspondientes a la escuela Giwaken: Puño de la Justa Armonía  y 8 guardias correspondientes la escuela Byakurenken: Puño del Loto Blanco.



Guardias Byakuren

Guardias Giwaken